El Sol, el aire, la lluvia y una cantidad infinita de reinos vegetales permiten el desarrollo de sustancias que proporcionan inmunidad frente a gérmenes causantes de infecciones. Se diferencian de los de laboratorio por:
• Precios al alcance de todos.
• No tienen efectos colaterales.
• Respetan los microorganismos que requiere el organismo.
• No generan ningún peligro por acumulación.
La lista es interminable, en Revistavenus.com , traemos algunos de estos antibióticos y sus beneficios:
• Apio. Protege del ataque de bacterias y hongos, limpia los riñones, desinflama los conductos urinarios y optimiza el funcionamiento hepático.
• Caléndula. Desinfecta, protege contra infecciones, estimula la sudoración y calma los nervios, así como la eliminación de desechos del hígado, riñones y piel.
•Cebolla. Oxigena al cuerpo y reduce la posibilidad de padecer cáncer, diabetes y ataques cardiacos pues aporta a mejorar la presión arterial.
• Eucalipto. Aumenta la resistencia a las infecciones, baja la temperatura corporal, estimula el apetito y detiene hemorragias.
• Fresa. Estimula el crecimiento de células, fortalece piel y cabello, regenera huesos y sangre, y previene contra el cáncer y arteriosclerosis. Cubre el sistema inmune, atacando bacterias y aliviando trastornos digestivos.
• Limón. Ataca infecciones, fortalece al sistema inmunológico, mejora la producción de ácidos gástricos, tiene efecto tranquilizante, contribuye en el transporte de oxígeno hacia las células del organismo y previene várices y hemorroides.
• Naranja. Previene infecciones como gripe y resfriados, reduce el estrés, ayuda a adelgazar y mantiene la salud de piel y cabello.
• Piña. Ataca bacterias y lombrices intestinales, descongestiona al páncreas, reduce la inflamación y alivia el mareo.
• Zanahoria. Protege de infecciones, mejora la agudeza visual e incrementa la formación de esperma.
Los remedios están en la despensa, la naturaleza los provee y debemos aprender a emplearlos. Revistavenus.com, Salud, belleza y Alma en un solo lugar.
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Malestares y enfermedades
Acidez. Si sufre de acidez estomacal con alguna frecuencia, tal vez se deba al consumo de bebidas y comidas irritantes como el café, el chocolate, el alcohol, las frutas cítricas, las salsas hechas a base de tomate y los alimentos grasosos o muy condimentados. El jugo de papaya, el caldo de papa y las infusiones de apio o de malva, en cambio, tienen efectos curativos y contribuyen a remediar la acidez. Es igualmente recomendable decidirse por los alimentos cocidos. Un cuidado extra consiste en evitar la cebolla, comer un número mayor de veces pero menor cantidad de comida y hacerlo por última vez un par de horas antes de irse a la cama.
Antiácidos. Cuando los tome, no beba agua en seguida porque aminorará su efecto.
Arcilla. Póngasela sobre el estómago en forma de cataplasmas (entre dos telas de lino) durante la noche.
Esfuerzos. Acostarse inmediatamente después de comer es sin duda contraproducente para el proceso digestivo. Pero también lo es realizar movimientos que impliquen cierto grado de esfuerzo o hacer cualquier tipo de fuerza.
Si quiere reducir la acides haga sencillamente una suave caminata al terminar la cena.
Posición al dormir. Dormir con una almohada alta reduce el flujo del estómago. Acostarse sobre el lado izquierdo, en cambio, dificulta la digestión.
Sal. Redúzcala al mínimo o suprímala por completo si es capaz de hacerlo.
Afonía. Haga gárgaras con infusión de romero. Para subir el tono de la voz haga inhalaciones de benjuí. La infusión de eucalipto es otro remedio aconsejable, al igual que beber una infusión de papayuela y manzanilla con miel de cáscaras de mandarina.
Fuente:
Miles de Secretos Útiles Para el Hogar.
Adriana Herrera Téllez