Un profesional de la salud está en la obligación de poner en conocimiento del paciente las posibles complicaciones y el porcentaje de éxitos y fracasos, como también tiene la última palabra para decidir si es o no candidato adecuado para la operación.
Sólo un médico titulado puede llevar a cabo las operaciones.
Los cirujanos plásticos (especialista en cirugía plástica, estética y reparadora) es el único personal idóneo en quien usted deber confiar. Asegurarse que sea un médico, no un comercial de prensa, radio, televisión e internet quien te hará la operación. No tener temor de preguntar e investigar si el médico que has escogido cumple con los requisitos exigidos según el país donde te encuentras.
La Edad
Con excepción de la otoplastia (cirugía a para las orejas), el resto de las intervenciones se debe esperar a que el paciente sea mayor de edad para que el cuerpo haya terminado de desarrollarse. El cirujano plástico debe informar al paciente sobre la edad mínima recomendada cada caso.
Cuando ya tienes claro que te vas a hacer una operación de cirugía para corregir algún defecto o rasgo que te no te contenta es importante tener en cuenta lo siguiente:
1.Tu caso es único y diferente de los demás, y por tanto el especialista te debe hacer un seguimiento personalizado un análisis de tu historial médico (intervenciones anteriores, alergias, enfermedades pasadas) las enfermedades familiares (hay riesgos, por ejemplo, en caso de diabetes o hemofilia) y un chequeo de salud previo. El chequeo preoperatorio será más o menos profundo en relación con el tipo de cirugía (no es lo mismo una reducción mamaria que un retoque estético en una oreja), y cubrirá, como mínimo, un análisis de sangre y un electrocardiograma.
2. Asesórese con el especialista sobre la mejor intervención para tu caso. Él analizará tus rasgos físicos y te planteará una solución estética equilibrada. En la mayoría de las ocasiones la idea inicial del paciente (volumen de seno, corrección de la nariz, etc.) no suele resultar la más apropiada para su caso.
3. Aunque no es totalmente obligatorio, en este paso del proceso, es muy aconsejable que el paciente sea sometido a un examen psiquiátrico para conocer cuál es su situación. Existen dos tipos de enfermedades mentales que pueden resultar incompatibles con los resultados de estas operaciones: la dismorfofobia y la depresión aguda. Ambos trastornos provocan, entre otros síntomas, el desagrado del paciente consigo mismo.
4. Pedir toda la información previa a la operación sobre el tratamiento y no dejar ninguna duda e inquietud.
El paciente ha de conocer todos los detalles de la intervención, los resultados que se pueden alcanzar y, sobre todo, los límites de la cirugía estética.
Es básico preguntar por las posibles complicaciones: toda intervención quirúrgica conlleva una serie de riesgos que varían en función del tipo de intervención elegida.
5. Tras el estudio del caso concreto, es vital que se nos presente para la firma como pacientes un consentimiento informado.
6. Exige y documenta la formación del cirujano que te vaya a intervenir y de su equipo (al menos el anestesista). Una garantía para el cirujano y el paciente es poseer el título de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica o del país pertinente donde te harán la intervención
7. El lugar de la intervención ha de ofrecer la posibilidad de ingreso de los pacientes (si no es de por sí un hospital), contar con una licencia para cirugía y un quirófano en regla (mejor el de un hospital o en clínicas con las licencias requeridas y dotadas de los suficientes medios materiales y humanos).Los especialistas consultados recomiendan una institución dotada de las unidades de UVI y reanimación, ambas imprescindibles si se producen complicaciones durante la intervención.
8. Hay que estar preparado psicológicamente para la operación. Se recomienda una preparación psicológica anterior a la intervención ya que es posible que tras la intervención el paciente sufra algunos efectos como una pseudo-depresión ya que los cambios físicos son, a veces, difíciles de aceptar.
9. Recoge y sopesa toda la información sobre la intervención, los análisis clínicos, los especialistas que intervendrán en ella, el consentimiento informado, el lugar, fecha y hora de la intervención y una factura por los servicios prestados (no dudes, con IVA), desglosando cada uno de los conceptos (habitación de hospital, anestesista, médico cirujano, medicamentos, etc.). Si las cosas salen por mal camino, consulta un abogado quien te pedirá el máximo de información.
10. Respeta el tratamiento postoperatorio que se te recomiende y no dejes de visitar al médico cirujano de forma programada o en caso de problemas.
Asegurarse de que el centro elegido tenga el equipamiento y las garantías para poder resolver una urgencia.
No pagar anticipadamente ni confiar de ofertas muy llamativas. Los cirujanos también alertan sobre el turismo del bisturí: viajar a otro país para operarse (por lo general, atraídos por menores precios) si antes no se ha confirmado que los médicos y el centro tienen el título y la cualificación adecuada. Toma precauciones cuando te hagan ofertas cuyos precios son muy bajos. Esto distrae y la calidad ofrecida por lo general resulta muy deficiente y peligrosa para tu salud.
Siempre encontrarás un médico que te haga lo que deseas. Sin embargo, si antes de él otros te han recomendado lo contrario, desconfía. No dejes de acudir a varios profesionales.
Fórmula Manual para estar Alerta