La diabetes es una enfermedad que puede ser padecida por cualquier persona y los riesgos pueden llegar a ser mortales. Aunque su enfermedad no tiene cura, con los cuidados necesarios y una buena educación alimenticia se puede lograr tomar el control y mantener una buena calidad de vida. La persona diagnosticada con diabetes debe aprender mucho de esta enfermedad y trabajar con su médico para desarrollar un plan de salud que se ajuste a sus necesidades.
Tipos de diabetes
Existen fundamentalmente dos tipos, la de tipo 1 y la de tipo 2, aunque también es frecuente verla en embarazadas:
Diabetes tipo 1: típica en edades tempranas de la vida, generalmente antes de los 30-40 años. En su tratamiento suele necesitar casi siempre insulina.
Diabetes tipo 2: es la más frecuente, generalmente se da en personas obesas y de edad más avanzada. No siempre necesita insulina, sobre todo en las fases tempranas de la enfermedad, y puede controlarse con dieta y fármacos antidiabéticos.
Diabetes gestacional: El embarazo es una situación que favorece el mal control del azúcar en sangre y que puede derivar en una diabetes gestacional. Por esta razón, aproximadamente en la semana 28 de gestación se realiza un test especial a todas las embarazadas, para valorar si existe diabetes.
Decálogo de la salud en la prevención de la diabetes tipo 2
1. La diabetes tipo 2 se puede prevenir si modificamos nuestros hábitos de vida personales.
2. Es importante realizar el autochequeo personal y un chequeo preventivo al menos una vez al año.
3. Se debe evitar el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, los verdaderos factores de riesgo de la diabetes tipo 2.
4. Conviene incluir en nuestra vida la saludable "dieta mediterránea".
5. No olvidar hacer un hueco en la agenda para incluir la práctica de una actividad física saludable y regular.
6. Evitar la soledad, que hoy constituye un verdadero factor de riesgo para nuestra salud.
7. Huir de las "dietas milagro" y de la automedicación en todos los sentidos, y especialmente de los productos milagrosos que nos ofrecen para perder peso sin esfuerzo.
8. Entonar un "no" rotundo al consumo de tabaco y evitar el abuso en el consumo de alcohol.
9. No se fíe de todo lo que encuentre en los medios de comunicación.
10. Confíe en los profesionales sanitarios que siempre estarán a su lado.
¿Cómo afecta la diabetes los dientes y las encías?
Las personas con diabetes tienen problemas más habituales de dientes y encías si mantienen altas concentraciones de glucosa (azúcar) en la sangre debido a que las bacterias que se almacenan en la boca crecen. Esta situación se agrava si el paciente es mayor de 45 años y fuma. La periodontitis es una infección en las encías y en el hueso que sujeta los dientes en su lugar. Es muy común entre las personas que padecen diabetes. Si la infección se agrava, las encías se pueden separar del diente y éste se ve más largo.
Síntomas
• Mal aliento.
• Encías que sangran.
• La dentadura postiza no se ajusta bien.
• Encías que se separan de los dientes.
• Dientes flojos o sensibles.
• La mordida se siente distinta.
¿Cómo afecta la diabetes a los riñones?
Luego de algunos años con exceso de glucosa (azúcar) en la sangre, los riñones pueden dejar de trabajar, lo que se conoce como escases o insuficiencia renal. Cuando los riñones están dañados, la proteína, necesaria para conservar la buena salud, se sale de los riñones y pasa por la orina. Si los riñones han sido afectados no pueden limpiar adecuadamente los materiales de desecho y los líquidos adicionales. La nefropatía diabética es la expresión que los médicos usan para los problemas renales que origina la diabetes. Cuando los riñones se han dañado no hay curación.
¿Cómo hago para saber si la diabetes me ha afectado los riñones?
En un comienzo no podrás darte cuenta, porque la diabetes ocasiona que los riñones se dañen poco a poco, es posible que pasen años antes de sentirse mal, y para entonces es posible que los riñones hayan dejado de funcionar. Sin embargo, las pruebas de orina y de sangre cada año te dirán si los riñones siguen trabajando bien.
Cuando los riñones dejan de funcionar afecta al estómago y puedes sentirte cansado todo el tiempo. La piel tiende a ponerse amarilla. Es posible que te sientas abotagado, con los pies y las manos hinchadas debido a que el cuerpo está reteniendo líquidos.
¿Qué afecta al corazón y a los vasos sanguíneos?
• Las altas concentraciones de glucosa (azúcar) en la sangre.
• Presión arterial elevada, superior a 130 / 80.
• Fumar.
• Niveles de colesterol elevados y otras grasas en la sangre.
• Dieta rica en grasas, sal y colesterol.
• Sobrepeso.
• Falta de actividad física.
¿Cómo prevenir la enfermedad cardiaca y de los vasos sanguíneos?
• Come alimentos con contenido bajo en grasas y sal.
• Mantén la glucosa (azúcar) bajo control. Es aconsejable que los niveles sean menores a 7.
• Si fumas, deja de hacerlo.
• Haz ejercicio con regularidad.
• Si tienes sobrepeso u obesidad, sigue un plan de alimentación para perder peso.
• Pregunta a tu médico si es recomendable tomar una aspirina diariamente.
• Mantén la presión arterial bajo control. Si rebasa los valores de 130 / 80, tu médico te indicará medicamento.
• Controla tus niveles de colesterol.
• Lleva un registro diario de sus niveles de azúcar.
• Toma tus medicamentos para la diabetes a la misma hora todos los días.
• Acude de inmediato al médico si piensas que éstas teniendo problemas del corazón o de los vasos sanguíneos.
El médico puede recomendarte que realices una prueba de esfuerzo para detectar cualquier anomalía y verificar si tu corazón funciona bien durante el ejercicio. La diabetes es un trastorno serio que requiere control y orden en todas las áreas de la vida. Las personas con diabetes que llevan a cabo una reestructura de hábitos adquieren, junto con su familia una vida más saludable y evitan, o retardan complicaciones.
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