Ganar en autoestima, confianza, determinación, salud y belleza.
Muchas personas piensan que sus instructores o entrenadores nacieron con un cuerpo perfectamente esculpido y que han adquirido sus habilidades de manera innata. ¡Ojalá!
Sin ir más allá, yo empecé en este mundo un poco por casualidad y con un nivel de fitness “regular”.
Un día le comenté a mi marido, por aquel entonces nuevo novio, que me apetecía apuntarme a algún centro para aprender defensa personal, poder ponerme en forma y saber cómo reaccionar y defenderme ante un posible ataque. Inesperadamente, mi novio me comentó que quizá él me podría dar unas cuantas clases... jaja Imagínate mi sorpresa al enterarme de que él era instructor de artes marciales y deportes de contacto pero que no me lo había comentado antes porque este hecho había provocado que algunas de sus novias potenciales salieran despavoridas.
Primeros Pasos
Bueno, a lo que íbamos... Mis comienzos deportivos no fueron brillantes: poca coordinación, la fuerza justa para poder realizar dos flexiones con las rodillas apoyadas y seguidamente desplomarme contra el suelo, sin la suficiente confianza en mis movimientos…
Quien la sigue consigue
Pero el dicho es cierto y quien la sigue la consigue. Mi voluntad, trabajo duro, ganas de aprender, de ponerme en forma y la consecución de resultados visibles tanto física como emocionalmente me ayudaron a mejorar poco a poco, a querer profundizar y abarcar más disciplinas y llegar dónde estoy. Ahora disfruto entrenando y asesorando a mujeres de diferentes edades y niveles que desean cuidarse y poner sus esfuerzos en superarse día tras día.
Y es que no importa cuál sea tu punto de partida ni lo preocupada que estés de “voy a hacer el ridículo” o de “yo soy muy mayor para estas cosas”. Lo importante es tener un objetivo, visualizarlo y avanzar hacia tu meta de forma progresiva.
Te animo a que cojas la libreta de ayer (¿dónde la has puesto?) y escribas qué es lo que quieres mejorar de tu cuerpo y de tu salud.Y si sabes cómo hacerlo, ¡ponte manos a lo obra! Y si todavía no sabes cómo ni por dónde empezar, no te preocupes. ¡Irás aprendiendo ejercicios y buenos hábitos conmigo!
Es increíble como el deporte puede ayudarte a cambiar tantas cosas: ganar en autoestima, confianza, determinación, salud y belleza. ¡Es como reinventarte a ti misma!
Fuente: yugler.com
La naturaleza es sabia. No la destruyamos.
Dolor de Labios
Póngase una toalla empapada en agua caliente y úntese a continuación manteca de cacao o aceite de almendras.
Dolor de Pecho
Trate de respirar con la boca cerrada. Fricciónese el pecho con vinagre o con aceite y dése un baño de sol. Puede también comer
cebolla cruda.
Dolor de Pubis
Descanse y aplíquese compresas de vinagre caliente. Tomar el sol también es una buena ayuda.
Dolor de Senos
Aplíquese compresas calientes de vinagre diluido en agua.
Dolor de Uñas
Deje las manos en agua caliente con romero durante un buen rato y luego friccione las partes adoloridas con limón.