Escriba su e-mail:

Suscripción Gratuita
Hablemos de Sexo con los Hijos
Como manejar el tabú del sexo con los hijos ?

Para algunos padres de familia, hablar de sexo con sus hijos constituye un tema tabú o de difícil manejo, incluso en algunos hogares se crea controversia al hablar del tema. Resulta importante que sean los padres de familia quienes asuman la responsabilidad y la iniciativa de hablar de éste tema con sus hijos.

Dados los altos índices de embarazos presentados en adolescentes, los riesgos de adquirir enfermedades de transmisión sexual, la desinformación que prevalece en algunas personas, los abusos cometidos por falta de información o desinformación, se recomienda hablar de sexo con los hijos.  
 
Hablar de éste tema con los hijos, además de mejorar la comunicación con los adolescentes, fortalece los vínculos entre padres e hijos, reduce factores de riesgo relacionados con enfermedades venéreas o embarazos no deseados, promueve entornos de conciliación familiar y el establecimiento de relaciones sexuales saludables.
 
La mejor guía son los Padres
Los padres son por excelencia guías de sus hijos, lo que de hecho los lleva a  comprometerse a eliminar sus propias barreras, tabúes y temores, prestar atención a sus inquietudes, escucharlos, evitar juzgarlos, elegir el momento, lugar, condiciones y formas adecuadas de abordar el tema, aclarar sus dudas o plantear sus diferencias.
 
 
 
Para hablar de sexo con los hijos, se pueden aprovechar situaciones cotidianas, escenarios fuera de casa o rutinarias que permitan romper el hielo.  Así por ejemplo ver una escena de una película, una novela, una canción sugerente, pueden dar pie para iniciar el tema y desarrollar una buena comunicación.  Los padres de familia deben estar bien informados acerca de los diferentes métodos anticonceptivos, uso de preservativos, ver un programa o un material de educación sexual, para adquirir conocimientos básicos del tema.
 
Es necesario fomentar y reforzar en los hijos el logro de su autonomía, el respeto hacia sí mismo y los demás,  facilitar el desarrollo de habilidades sociales para la comunicación, expresión de sentimientos, evitar generar culpas, vergüenzas, señalamientos o reproches frente a interrogantes planteados o vivencias comentadas.  Hacerlo puede llegar a generar desconfianza, miedo, rechazo, negativa hacia los padres de familia o rompimiento de los vínculos afectivos intrafamiliares.
 
Afrontando la Realidad
No se debe sentir miedo llamar las cosas por su nombre, llamar pene al pene y vulva a la vulva entre otros órganos sexuales, no atribuirles calificativos o nombres que pueden distorsionar la realidad, confundir o exponer a burlas a los hijos. Esta es la única forma de ayudarles a entender su cuerpo, asumir una verdadera educación sexual, reconocer que existen órganos que aunque de momento no los sienten, cuando sean más grandes o mayores, les proporcionarán placer, que todo eso tiene que ver con la procreación, la responsabilidad que se debe asumir frente a sí mismos y los demás.
 
De otra parte es indiscutible que hoy día nuestros adolescentes están sobreinformados, pero no siempre bien formados. No se puede caer en el error de pensar que ellos “saben más que nosotros” o “en el colegio les enseñan sobre eso”, esto no es cierto ni correcto.  Los hijos necesitan escuchar las orientaciones de los padres, los consejos de personas con experiencia que han aprendido a través de sus propios errores y no están interesados en dejar en manos de los colegios esta labor tan importante.
 
Los padres de familia deben aprender a superar su propia vergüenza, ver el tema del sexo como algo normal y necesario de abordar, para que lo asuman con tranquilidad, objetividad, claridad y sencillez.  Lo importante es que los hijos sepan que pueden preguntar aquello que no entiende, no conocen o les causa confusión y así constituirse en la primera y más confiable fuente de información.
 
Se considera que la mejor época para la educación sexual es de los 7 a los 11 años, durante este período refieren que comprenden todo, visualizan las cosas sin tantas emociones y los padres constituyen una autoridad moral para los hijos.  Vale la pena recurrir al buen humor, aceptar con picardía que los papás tienen sexo, no ocultar su propia sexualidad.
 
Buscando el mejor Momento
Los padres de familia pueden empezar a abordar el tema, contando por ejemplo sus vivencias del pasado, cómo querían establecer una relación con una persona con la cual quisieran pasar sus vidas y ser la madre o padre de sus hijos, cómo temblaban sus rodillas antes de una cita, cómo sentían mariposas volando en su estómago cuando encontraron su verdadero amor.  La naturalidad para hablar de estos temas, ayuda a estar más cercanos a los hijos, acortar abismos generacionales y dar pie para hablar sobre sexo.  Eso sí, sin sobrepasar los límites de la intimidad y el respeto a la privacidad de la pareja.
 
Finalmente lo que se pretende además de hablar de sexo con los hijos, es fortalecer la comunicación, expresión de sentimientos, ideas, interrogantes, dudas, inquietudes o formas de interpretar la realidad entre padres e hijos.  Que sean los padres de familia quienes brinden a los hijos esta información, de una manera objetiva, clara, sencilla, sin intereses ocultos.  Se debe tener claro que los padres pueden convertirse en los mejores amigos de sus hijos, sin perder la autoridad y el respeto .
 
 
Por:
Maritza Rocío López V.
Psicóloga Universidad Antonio Nariño.
Columnista Diario del Huila.
Participante en el Programa Usted y Nosotros de Hj doble K.
Psicóloga ICBF Neiva, Grupo de Asistencia Técnica
 
 

 

 

 

 

Banner Revista Venus! Banner Revista Venus!!
Venus Recomienda
El Exceso de Hierro es Perjudicial
Cuidado con la preeclampsia
Qué me Depara el Destino?
Sus Causas Biológicas y Psicosociales.
Revista Venus 2012 Todos los derechos reservados - AVISO LEGAL
Diseñado y Programado por:lgrodriguez.net
Número de visitas: