El cepillado y el hilo dental son importantísimos como medida preventiva. Si no puede cepillarse los dientes cada vez que coma haga al menos buches de agua para eliminar los residuos de comida. Los secretos que siguen deben aplicarse ya las caries han aparecido o el dolor de muela se ha presentado
• Alimentos: Evite las comidas muy frías, muy calientes, muy saladas o muy dulces. Todas aumentarán el dolor.
• Aspirina: Un trozo de aspirina sobre la muela, cubierto con un poco de algodón, produce cierto alivio temporal.
• Buches: Los buches con agua tibia y salada (tres cucharaditas de sal por vaso de agua) reducen el dolor de muelas.
• Cepillos de dientes: Renuévelos cada cierto tiempo para que no pierdan su efectividad. Los de cabeza curva son mejores para prevenir la formación de caries.
• Clavos de olor: Corte un trocito de clavo, frote su superficie en un poco de alcanfor y póngalo sobre la muela afectada: logrará un efecto anestésico. En algunas droguerías venden el aceite de clavo (eugenol). Si lo mezcla con un poco de óxido de cinc puede fabricar por su propia cuenta un empaste temporal para reducir el dolor mientras acude al odontólogo.
• Dulces: La insistencia de los padres en que los niños se laven la boca cada vez que consumen dulces no es gratuita. En realidad, de esta forma se evita la dañina acción del azúcar sobre los dientes. Y por supuesto, aquí también cuenta la reducción de las gaseosas dulces. Algunas de estas pueden disolver literalmente un diente de leche en ¡dos días!
Fuente:
Miles de Secretos Útiles Para el Hogar.
Adriana Herrera Téllez