El consumo de huevos es una forma asequible e idónea forma de aportar proteínas al organismo. Supone una valiosa contribución a la fortaleza muscular como fuente de energía y promueve la sensación de saciedad. Estas proteínas son básicas para personas activas en cualquier momento de su vida.
El huevo, un alimento sano y muy completo.
Tanto por la variedad de nutrientes que contiene, como por su elevado grado de utilización por nuestro organismo, el huevo es uno de los alimentos más completos para el hombre.
La revista Nutrition Today evaluó más de 25 informes y estudios sobre proteínas, concluyendo que las proteínas naturales y de alta calidad presentes en los huevos contribuyen a la potencia, fuerza y energía de nuestro organismo de diferentes maneras.
Aportes del huevo
Un huevo aporta cantidades significativas de una amplia gama de vitaminas (A, B2, B12, D, E, etc) y minerales (Fósforo, Selenio, Hierro, Yodo y Zinc) que contribuyen a cubrir gran parte de las ingestas diarias de nutrientes recomendadas para un adulto. La acción antioxidante de algunas vitaminas y oligoelementos del huevo ayuda a proteger a nuestro organismo de procesos degenerativos diversos (cáncer, diabetes, cataratas), así como de las enfermedades cardiovasculares.
Un solo huevo proporciona más de seis gramos de proteínas (el 13 por ciento de lo recomendable), que ayuda a las personas a preservar y reforzar la masa muscular. Los huevos son ricos en leucina, un aminoácido esencial que contribuye a la capacidad del músculo para aprovechar la energía y ayuda a la recuperación posterior a la práctica de ejercicios.
De hecho, la calidad de la proteína del huevo es tan alta que los científicos recurren habitualmente a huevos como estándar para evaluar la calidad proteínica de otros alimentos.
Posteriormente, los estudios realizados sobre el tema han puesto de relieve que sólo un 20% de la población responde con elevaciones de colesterol plasmático a ingestas relativamente elevadas de colesterol dietético. Causas genéticas, y otros factores como el tránsito intestinal rápido o lento, el sedentarismo y la obesidad pueden influir también en la modificación de la colesterolemia. Por otra parte, otros componentes de la dieta como la ingesta de fibra, los fitoesteroles y otros esteroles de la fauna marina pueden interferir en la absorción del colesterol.
Conclusión
"El estudio concluye que los huevos son la opción ideal para ingerir proteínas explica Donald K. Layman, coautor de la investigación y profesor de nutrición en la Universidad de Illinois. "Además, las personas deberían tener muy en cuenta en el momento en qué consumen proteínas. Fundamentalmente se produce de noche, pese a que los beneficios más significativos de consumir proteínas tienen lugar en el desayuno, cuando la síntesis de las proteínas es más útil para la estimulación muscular y la sensación de saciedad es más duradera", agregó.